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jueves, 20 de diciembre de 2012

Reseña - "El sabor de lo heroico" de C. Gerardo Perla

Sinopsis contraportada

En 1913 el Presidente de El Salvador Manuel Enrique Araujo es asesinado a machetazos por un grupo de rudos campesinos que no sabían del todo a quién estaban matando. Junto a ellos se captura también a un ex oficial del ejército salvadoreño que se encargó de herir de bala al Presidente Araujo durante el sangriento crimen sucedido en un parque céntrico de la capital. Los campesinos son ejecutados sin juicio por pelotón de fusilamiento diez días después del magnicidio y el ex oficial para sorpresa de pocos salvadoreños amanece muerto en su celda suicidado con su propia arma. A las semanas comienzan a surgir rumores sobre quienes fueron los verdaderos asesinos del Presidente Araujo.

Acaso una conspiración de las familias ricas del país (Araujo siendo él mismo un próspero cafetalero incrementó los impuestos al cultivo del café para gran ira de los demás hacendados), maridos celosos (ya que eran vox populi las infidelidades presidenciales), el doctor Prudencio Alfaro (por un asunto de gallos como iba el cuento en aquellos tiempos), los Estados Unidos (ante la negativa de Araujo de reconocer como legal la intervención gringa en Nicaragua) o acaso una confabulación de la temida banca salvadoreña (pues Araujo fue y sigue siendo el único Presidente que reguló de manera agresiva a los corrompidos bancos de El Salvador). De este lodo histórico, un ya olvidado e impune asesinato en la llamada república cafetalera de El Salvador, es que principia El sabor de lo heroico. Donde personajes históricos como Araujo y Franz Kafka, Houdini y Boston Corbett (el hombre que mató al hombre que mató a Lincoln) se entremezclan con personajes de ficción para tejer una trama que busca concertar pasado, presente y futuro en un mismo tiempo narrativo.

El sabor de lo heroico es del mismo modo la gesta de un miembro idealista de una antiquísima Cofradía de hombres que se niegan a ofrecer la otra mejilla. Desesperado por salvar una vida, llega a El Salvador en una misión no sólo suicida, pero destinada al fracaso desde un principio.

Comentario

El presidente salvadoreño Araujo, fue sin duda alguna uno de esos políticos que más trabajó pensando en el pueblo y en sus necesidades, y en contra del poder financiero y su avaricia, como así lo demuestran las leyes que en el corto espacio de tiempo en el que llevó las riendas de El Salvador pudo acometer; lo que le hizo tener a un buen número de empresarios enfurecidos y descontentos, esperando cualquier oportunidad para cambiar su futuro.

La fama de mujeriego, que ni él mismo ocultaba, también le hizo valedor de unos cuantos rencores entre las mujeres y los familiares de estas, algún marido incluso era enviado bien lejos a trabajar por iniciativa del presidente.

Espías internacionales, matones a sueldo y miembros de una extraña cofradía se mezclan en la narración con un solo objetivo: dar muerte a Manuel Enrique Araujo. Pero más que conocer los detalles y motivos que les impulsa a cometer el crimen, les conoceremos a ellos y viviremos los días previos al asesinato, al tiempo que nos haremos una idea del perfil salvadoreño.

Y en esto el autor también cambia, pues aunque hay que leer un par de párrafos al principio de cada capítulo para saber de quien nos está hablando, es fácil adivinarlo en el cambio de lenguaje al escribir: unas veces tranquilo y refinado, y otras cuando habla del pueblo mucho más despiadado, mostrando un reflejo de lo que la sociedad campesina y sus muchos males transmitían en aquellos años de cambio en El Salvador.

C. Gerardo Perla estudió jurisprudencia y ciencias sociales en su país, y se ve reflejado en las páginas de este libro, pues cuando habla de su tierra lo hace sin tapujos y sin olvidar lo que allí podríamos encontrarnos si viajásemos en el tiempo y nos situásemos en medio de la capital salvadoreña, un espacio en el que las ganancias de unos significaban el sufrimiento de los otros, y donde no todos estaban dispuestos a tirar del carro y seguir hacia delante olvidando parte del pasado.

Un relato en el que se mezcla lo histórico con una trama de espionaje y de complot, y en la que se exponen unos hechos todavía insuficientes para la historia de El Salvador.

Gracias C. Gerardo



3 comentarios:

  1. Esta novela no me la voy a apuntar de momento. La época en la que está ambientada no me atrae demasiado y tengo demasiado pendiente :)

    un beso shakiano!!

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  2. Me parece muy interesante la reseña que has hecho de este libro,me lo apunto para futuras lecturas.
    Besos

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  3. Bueno, yo sí me la he leído. Me parecía interesante el tema histórico y tenía curiosidad por ver cómo lo trataba Gerardo Perla. Me atrajo la primera frase que aparece en la portada "SE CUMPLEN 100 AÑOS DEL ASESINATO DEL PRESIDENTE ARAUJO DE EL SALVADOR, DONDE PRIMERO SE EJECUTA AL CRIMINAL Y LUEGO SE LE BUSCA". La novela me parece sensacional, porque el lenguaje es rotundo y sin tapujos, buena literatura; algunas expresiones pueden sorprender pero creo que el recurso estilístico está muy bien conseguido. La historia del magnicidio se narra con dosis de realismo mágico que me recuerdan a crónica de una muerte anunciada; los personajes, la intriga y la descripción de las fuerzas vivas salvadoreñas enganchan desde el principio. A mí, personalmente, me ha encantado. Felicito a C Gerardo Perla, un hombre amable y modesto que en facebook se define como un humilde escriba pero que a poco que uno se fije en él descubrirá a un gran escritor.

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